Aquella persona que te pregunta todo, que por más que le explicas (aunque no es tu obligación) ¡No entiende! Y las pocas veces que logra entender, en frente de los demás se hace la sabionda, se para el cuello con cosas que tú dijiste, y encima de todo esto continúa con esta actitud. No le interesa nada más que quedar bien con las personas que le conviene, no trabaja en equipo, es mustia, no rompe un plato si no la vajilla entera, en verdad es para decir ¡WTF!
En la escuela:
Aquella que nunca te quiere pasar la tarea y encima te restriega que si no la hiciste o no estudiaste es TU PROBLEMA… Que son tetas por naturaleza pero se ve a leguas que se empeñan en no serlo y les resulta peor, no actúan amistosamente y están en constante competencia para querer demostrarle a la sociedad que son mejores pero ni siquiera ellas se la creen.
En la calle:
Aquellos que son unos verdaderos nacos y disfrutan echándote el carro o no dejándote pasar aunque tú se los hayas pedido decentemente. Si vas caminando, te empujan o no te dejan pasar o se meten en la fila, escupen, te dicen cosas, dan ganas de con el simple pensamiento ¡Desaparecerlos!
Es increíble cómo estas personas se empeñan en realmente ser indeseables, inaguantables y todos los adjetivos con in que se nos puedan ocurrir, pero que sean del mal...
Me sorprende que esta persona en cierto modo me haya inspirado para escribir pero, siento que fue mi única forma de desahogo.
Para cerrar sólo quiero decir una última cosa, estas personas te molestan tanto aunque no sea su intensión, que terminas odiando, realmente odiando cosas insignificantes de ellas como:
Un diente, su peinado, su tic, su forma de hablar, sus comentarios, su vestimenta, su actitud… En serio lo más insignificante que se te ocurra, puedes llegar a odiarlo…
Ni bien ni mal, sólo así